Qué plantar en primavera según el espacio que tenés
Ideas para empezar una huerta de primavera según el espacio, la luz y la cantidad de macetas: desde hojas y aromáticas hasta tomates, pepinos, zapallitos y bancales.
La primavera invita a llenar todo de plantas, pero una huerta no se arma solamente mirando un calendario. Antes de elegir qué sembrar, mirá el espacio completo: cuántas macetas entran, cuántas horas de sol recibe, en qué momento del día llega esa luz y cómo se comporta ese rincón cuando empieza el calor.
No hace falta empezar en grande. Con unas pocas macetas ya podés tener hojas frescas, aromáticas, algún tomate y flores. Y, a medida que aparece más lugar, también aparecen nuevas posibilidades.
Para 3 a 5 macetas
Con pocas macetas conviene elegir cultivos simples, productivos y que realmente uses.
Albahaca, lechuga, rúcula y rabanitos forman una muy buena base para una huerta pequeña. En primavera avanzada y verano, las hojas como lechuga y rúcula agradecen especialmente un lugar con buena luz pero protegido del sol más fuerte de la tarde, porque el exceso de calor puede acelerar la floración y volverlas más duras o amargas.
Podés sembrar pequeñas cantidades y repetir la siembra cada algunas semanas para no cosechar todo junto.
Si querés comenzar con varias especies de estación en un solo paso, podés usar este kit de semillas de primavera y verano.
Para 6 a 10 macetas
Cuando hay lugar para sumar algunas macetas más, la huerta empieza a cambiar de aspecto.
Podés mantener las hojas y aromáticas y agregar uno o dos tomates. También podés sumar flores cerca: además de dar color, muchas ayudan a atraer polinizadores y otros insectos que forman parte de una huerta viva. Si querés armar ese borde florido desde semilla, podés probar este mix de semillas de flores.
Para tomates y otras plantas de mayor desarrollo, el volumen del recipiente importa. Una maceta grande de cultivo de 50 litros da mucho más margen a las raíces que una maceta chica y ayuda a que el sustrato conserve mejor la humedad durante los días calurosos.
Para un patio o un cantero pequeño
Con algo más de superficie ya se puede jugar con cultivos que ocupan más lugar o aprovechan la altura.
A los tomates, aromáticas, hojas y flores podés sumar pepinos o zapallitos. El pepino puede trepar y aprovechar una estructura vertical. El zapallito necesita más espacio alrededor, pero puede ser muy productivo durante la temporada cálida.
En este punto también aparece una alternativa interesante: en lugar de distribuir muchas macetas, concentrar parte de la huerta en un bancal.
Un bancal elevado de metal permite reunir varios cultivos en un mismo lugar y organizar mejor el espacio de trabajo. Un solo bancal bien ubicado puede convertirse en el centro de una huerta pequeña.
Para plantar, trasplantar y trabajar la tierra en macetas o canteros, un kit de herramientas de mano alcanza para buena parte de las tareas básicas de una huerta chica.
Cuando la huerta puede crecer un poco más
Con más superficie entran zapallos, calabazas, varios tomates, pepinos y una mayor combinación de flores y aromáticas.
Los zapallos y calabazas necesitan bastante espacio para extenderse, por eso conviene pensar desde el principio hacia dónde van a crecer. Los cultivos altos también pueden dar sombra a los más bajos, algo que puede ser útil o perjudicial según la época y la orientación.
Cuanto más crece la huerta, más importante se vuelve observar antes de plantar. No se trata de llenar cada rincón, sino de entender cómo conviven las plantas dentro de ese espacio.
Preparar la tierra también es parte de plantar
Ya sea en macetas, jardineras o bancales, una buena mezcla de cultivo hace una gran diferencia.
Podés mejorar el sustrato o la tierra con compost o humus de lombriz. No hace falta convertir la maceta en una bolsa de abono: se incorporan mezclados con la tierra o el sustrato.
Semillas o plantines
No hay una única forma de empezar.
Sembrar permite acompañar todo el proceso desde el comienzo y elegir entre muchas variedades. Los plantines, en cambio, permiten incorporar plantas ya formadas y avanzar más rápido cuando la temporada ya está en marcha.
Además de empezar desde semilla, podés elegir plantines de huerta y aromáticas y combinarlos con lo que ya tengas sembrado.
Una huerta puede empezar muy pequeña
Una albahaca, unas hojas, rabanitos y algunas flores ya pueden transformar un rincón. Después puede aparecer un tomate. Más adelante, un pepino, un zapallito o un bancal entero.
No hace falta tener resuelto el diseño completo desde el primer día. La huerta también se aprende mirando cómo responde cada planta en tu espacio y dejando lugar para cambiar de idea.
La primavera recién empieza. Elegí unas pocas plantas, observá tu espacio y empezá por ahí.
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